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martes, 22 de febrero de 2011

Hormona de Crecimiento y Calidad de Vida: el eterno debate


Se le ve jovencísimo a mi amigo Stallone

Al parecer, la hormona de crecimiento ayuda a remitir ciertos síntomas sutiles como cansancio, falta de energía y concentración, irritabilidad y depresión, EN PACIENTES CON DÉFICIT DE ESTA HORMONA. La hormona de crecimiento ni ayuda a ganar masa muscular ni retrasa el envejecimiento. ¿Estamos locos o qué? Lo de Sylvester fue sangre, sudor y lágrimas, como todo en esta vida. No hay camino fácil.

Es por la tontería de muchos vigoréxicos que se tomó esta decisión ya hace 5 años, y bien tomada en mi opinión:


Pero no quiero entrar en el debate Hormona de Crecimiento para todos: Sí o No. De momento, es que ni siquiera hay debate. La decisión es unánime. Hay riesgos evidentes:

- Retención de líquidos
- Aumento del azúcar en sangre
- Trastorno de la función tiroidea
- Aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo

y para rematar...

- Aparición de tumores


Aquí me limitaré a hablar del uso compensatorio de esta hormona. Aun así mi opinión es que la hormona de crecimiento no es ninguna panacea. Por lo que a mí respecta, me ha ayudado a obtener una estatura normal y a prevenir una osteoporosis precoz, pero como no soy experto me limito a exponer las conclusiones de los médicos, que para eso están.

Concretamente, éste artículo ha sido extraído de Docguide.com, una interesante página creada por y para profesionales de la Medicina. Como yo no soy uno de ellos, no me he podido registrar. Una lástima.


Impacto de la Terapia con Hormona de Crecimiento en la Calidad de Vida de los pacientes

La deficiencia de hormona de crecimiento puede conducir a un más amplio espectro de discapacidades de lo que antes se pensaba.

La supervisión del paciente tiene en cuenta su calidad de vida a lo largo del tiempo, dice el psiquiatra Dr. Brian Stabler, de la Universidad del Norte de Carolina, en Chapel Hill, NC, Estados Unidos.

Él señala que los estudios psicológicos de niños con baja estatura, referidos al tratamiento con hormona de crecimiento, han mostrado que su calidad de vida es pobre.

No sé si la calidad de vida de Sylvester mejoró con su tratamiento ilegal

A menudo suelen sufrir de ansiedad, depresión y aislamiento social. Encuentran también difícil mantener la atención. Estas dificultades pueden conducir a un bajo logro académico y pobres habilidades sociales, reduciendo su satisfacción con la vida y su productividad. Recientes observaciones, el Dr. Stabler añade, sugieren que los niños con baja estatura no referidos por una diagnosis médica no experimentan los mismos problemas.

Después de que los pacientes comenzaran la terapia con hormona de crecimiento, la incidencia de los problemas conductuales declinó hasta llegar a estar dentro de los límites normales en los tests psicométricos estandarizados. Pero después de que los pacientes llegaran al crecimiento puesto como objetivo, éstos no eran seguidos de cerca habitualmente.


En los pasados 25 años, muchos pacientes tratados con hormona de crecimiento en la infancia han informado de una pobre calidad de vida durante la juventud a pesar de que habían crecido a una aceptable altura y a pesar del reemplazo hormonal sustitutivo. "Ellos parecían, como grupo, estar en empleos menores a los que les correspondía (subempleados), a menudo permanecían solteros y a veces eran infelices. Algunos observadores han sugerido que esto puede deberse a una sobreprotección en la temprana infancia," apunta el Dr. Stabler.


Su unidad ha encontrado, en una muestra de jóvenes adultos tratados con hormona de crecimiento durante la infancia, que tenían síntomas de desórdenes psiquiátricos previamente no detectados, incluyendo ansiedad, depresión, desorden de pánico y trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).

En un grupo, la incidencia de la fobia social - un trastorno de ansiedad particularmente incapacitante - era de un 38%, comparado con aproximadamente un 13% en la población general. Similares resultados acerca de la calidad de vida han sido obtenidos en adultos que tuvieron un déficit de hormona de crecimiento más tardío.

Los tratamientos potenciales podrían incluir la continuación de la terapia de hormona de crecimiento, como se indica, así como medicación psicotrópica, apoyo psicosocial y rehabilitación.


miércoles, 2 de febrero de 2011

Eritrofobia: el miedo a enrojecer



Os presento un artículo generalista dedicado a uno de mis más recurrentes problemas desde los dieciocho años. Espero que sirva para generar cierto interés por un problema que afecta a una minoría de personas en el mundo pero que necesita ser conocido y aceptado por el gran público a fin de que deje de ser un motivo de discriminación y de profundo malestar para muchos.



Artículo traducido al español y corregido, procedente de la siguiente página:


La fobia es un extremo e irracional miedo de una particular situación o comportamiento. Muchas fobias existen en nuestra sociedad. Las fobias más comunes incluyen la claustrofobia, que es el miedo a los espacios cerrados, y la aracnofobia, que es el miedo a las arañas. La eritrofobia, el miedo a enrojecer, es una fobia común entre personas que tienen tendencia a enrojecer.

Incluso aunque la eritrofobia no sea una de las más reconocidas fobias en nuestra sociedad, es bastante común entre personas que exhiben una problemática tendencia a enrojecer. Es común para la gente que es particularmente sensible a las percepciones y juicios de otros el tener una predisposición a enrojecer en cualquier momento en el que se vean en una situación en la que sienten que otras personas estan pensado acerca de ellos, mirándoles o juzgándoles.

El enrojecimiento excesivo es una reacción física provocada en respuesta a pensamientos emocionales asociados con estar abiertamente preocupados por las reacciones de otras personas. Estas personas no sólo enrojecen en respuesta a situaciones de valoración hacia ellos, también se preocupan en como ellos se presentan a otros. Cuando todo esto sucede, se desarrolla la eritrofobia.

Las personas con eritrofobia tienen miedo a cómo apareceran ante otras cuando se sonrojen. Se preocupan con el hecho de si estarán o no sonrojándose y con cómo su piel aparecerá ante los demás. Esta fobia no sólo es irracional, también es una profecia autocumplida. La preocupación por cómo ellos se presentan a los demás cuando se sonrojan puede de hecho resultar en un incremento del enrojecimiento. Esto puede convertirse en un círculo vicioso. Cuanto más se tema al enrojecimiento, es más probable que uno se sonroje todavía más.

Para las personas que no han experimentado enrojecimientos problemáticos, la eritrofobia parece ser una tonteria bastante difícil de entender. Sin embargo, la eritrofobia no es tema de risa. Para aquellos que sufren de eritrofobia, es una preocupación muy real y seria. La tendencia a sonrojarse excesivamente, combinada con un miedo irracional de enrojecer que añade más sonrojos, puede afectar cada momento de la vida cotidiana.

No es infrecuente para las personas con eritrofobia el desarrollar una fobia social adicional, a medida que ellos buscan maneras de evitar el sonrojo. Es muy probable que experimenten sentimientos de desesperación y huida de situaciones que requieren interaccion humana a cualquier nivel. Quienes experimentan eritrofobia comunmente desarrollan una depresión.

Aumentando el interés por la eritrofobia y el enrojecimiento patológico, es probable que el público general se vuelva más comprensivo acerca de la grave naturaleza de este problema. A medida que el enrojecimiento se vea más ampliamente comprendido por el serio trastorno que supone, las personas que sufran esta situación serán capaces de volverse menos autoconscientes acerca de su problema.

Traductor: el autor de esta página